Antes de iniciar las fases siguientes de elaboración, la tabla armónica se adelgaza desde el centro hacia los bordes para mejorar la resistencia a la presión de las cuerdas y la resonancia del instrumento.
Es una operación muy delicada en la que influyen numerosos parámetros y variables, y de su resultado depende en gran parte la respuesta de la tabla a las distintas frecuencias del sonido.
Para realizarla, los técnicos de Fazioli utilizan una máquina especial de control numérico que garantiza una precisión de décimas de milímetro.
