Las teclas de abeto tienen en su parte superior un refuerzo de acero; tanto el pilotín como el atrape están atornillados a insertos de haya pegados en la parte posterior de la tecla; si estuviesen atornillados directamente a la madera de abeto de la tecla no ofrecerían una garantía de correcto funcionamiento a lo largo del tiempo, ya que se trata de una madera blanda. La fuerza de resistencia de las teclas es calibrada desde los 52 gr. en los bajos hasta los 48 gr. en los agudos, con la adición de plomos oportunamente colocados en el costado de la tecla.
La cobertura de las teclas blancas está realizada de un material formado por una mezcla de compuestos naturales y sintéticos, antideslizantes y antirreflectante, que imitan muy bien el marfil. Las teclas negras son de madera de ébano.
|